Una imagen vale más que mil palabras...

Deuda externa pública. Causas y consecuencias


I. Introducción
El problema de la deuda externa afecta seriamente a la economía de nuestro país, puesto que implica una reducción del presupuesto estatal para la atención de los pagos correspondientes a cada vencimiento, en detrimento de otras partidas fundamentales, como lo son la educación y la salud.
Surge así, un serio cuestionamiento sobre si debemos (o no) pagarla. Ciertamente, cuando se presta dinero, se lo hace bajo la expectativa de ser devuelto en un cierto plazo. Ahora bien, si ese préstamo se realizó en forma fraudulenta o mediante el establecimiento de intereses onerosos, u otras cuestiones, el mismo se torna una deuda ilegal.
Nuestra deuda, tiene una parte legal y otra ilegal, que debe ser tratada en los debidos fueros. Alejandro Olmos -uno de los más importantes estudiosos de la problemática de la deuda externa- denunció la ilegalidad de la misma ante el Poder Judicial. Este proceso tuvo sentencia firme en julio de 2000, cuando el juez federal Jorge Luis Ballesteros declaró que el endeudamiento provocado por los gobiernos anteriores fue ilegal, inmoral, ilegítimo y fraudulento.
Más allá de estas razones, la deuda tiene su vencimientos, y para evitar desastres económicos por una brusca interrupción de los flujos de créditos por parte de los bancos internacionales, los sucesivos gobiernos han buscado la forma de pagarla, o llevar a cabo  renegociaciones o canjes (Foxley, 1987: 226). Mientras tanto, aunque no ingresaran más capitales, los intereses continuan incrementando el valor de la misma.

II. Evolución histórica de la deuda
En 1824, Argentina obtuvo un préstamo de la casa Baring Brothers, de Londres, destinado a gastos en infraestructura. El monto fue por 1 millón de libras esterlinas. Los títulos fueron colocados al 70% de dicho monto, al cual se le restó el 12% en concepto de intereses adelantados y 1% de amortización adelantada más los gastos y comisiones por gestores. En total, el saldo que recibimos fue de 552.700 libras esterlinas, prácticamente la mitad de lo solicitado y monto endeudado. A partir de allí, la deuda siguió creciendo debido a los intereses. Cuando en 1904 fue abonada en su totalidad, la suma devuelta resultó ser 8,64 veces el saldo recibido. Este fue el comienzo de una larga problemática.
Me ocuparé en el presente trabajo, del análisis de la última parte de la historia de nuestra deuda externa pública. Para lo cual, la dividiré en 4 etapas: desde 1975 hasta 1983; desde 1983 hasta 1991; desde 1991 hasta 2001; y desde 2002 hasta la actualidad.

1975-1983. Con el modelo económico centrado en el sistema financiero abierto, implementado por los gobiernos de facto y su combinación con la lluvia de petrodólares, la deuda externa que en 1975 era de 8.085 millones de dólares, pasó a ser de 45.069 millones en 1983.
En 1979 debido a una nueva crisis internacional, la Reserva Federal de los Estados Unidos decide subir la tasa de interés hasta alcanzar el 20% anual. “Esto explica el ritmo de crecimiento de la deuda total a un ritmo cercano al 20% anual sólo por capitalización de intereses y aun cuando los bancos no otorgaron nuevos préstamos para otros fines” (Schvarzer, 2002: 15).
Al finalizar la dictadura, encontramos otra de las causas del engrosamiento de la deuda, dado que por insistencia de los acreedores externos, se produjo la estatización de la deuda privada, llevada a cabo con políticas como los seguros de cambio.

1983-1991. Durante este período, la deuda externa creció debido a los altos intereses cobrados por sus servicios. Además, en el año 1983 la inflación ya era del 430%. Dado el padecimiento de nuestra sociedad, el presidente Alfonsín pidió ante la ONU, junto a otros países latinoamericanos, una reconsideración de la deuda. “El esfuerzo de ajuste se percibe como inútil, desde este punto de vista. Ello genera una 'fatiga de ajuste'” dice Alejandro FOXLEY, refiriéndose a los ajustes solicitados por el FMI cuya escaza utilidad, la historia se encargó de demostrar. Cada año el gobierno debía abonar un 8% de su PBI en concepto de intereses. No sólo Argentina se encontraba en esta calamitosa situación. De hecho otros países como Uruguay y Brasil tomaron posiciones extraordinariamente cautas en sus enfoques respecto a la deuda y finalmente siguieron a regañadientes las conductas exigidas por el FMI y los bancos (Foxley, 1987: 226).
Para lograr una renovación de los créditos externos, los acreedores presionaron al gobierno a negociar con el FMI. A partir de 1984, comenzó la economía de guerra bajo la cual siguió incrementándose la inflación mientras el producto permaneció en declive. La caída del PBI se debe precisamente a las políticas de enfriamiento de la economía. Al reducirse las importaciones en un 40% en sólo dos años (1982-1983), se reducen también los insumos necesarios para la producción nacional, disminuyendo así la oferta de bienes.
Esto ocurre cada vez que se implementa la doble condicionalidad a la que se refiere FOXLEY. Por un lado está la impuesta por los bancos internacionales al establecer el monto máximo de créditos que concederán. Y por el otro está la que impone el FMI al especificar  cómo deberá ajustarse un país a la restricción de recursos externos. La receta del FMI consistió siempre en lo mismo: reduccción de importaciones contrayendo el gasto en la economía y desviando recursos hacia la producción de bienes exportables o sustituidores de importaciones, devaluando la moneda nacional y garantizando la movilidad de capitales (Foxley, 1987: 230, 231).
En 1988, la insostenible situación llevó a la declaración  de una moratoria de hecho, en los pagos de intereses.

1991-2001. Durante este período se llevaron a cabo las políticas económicas basadas en el Consenso de Washington. Los principales puntos fueron: la privatización de empresas públicas, apertura comercial y financiera, achicamiento del Estado con disminución del gasto público y flexibilización laboral. Uno de los resultados de estas medidas fue la disminución, a lo largo de esta etapa, del PBI por habitante de Argentina en -21,2%.
Nuevamente, las tasas de interés en nuestro país eran más altas que las de EEUU, por lo que funcionó como un imán para el ingreso de capitales. Además, a fines de 1992, se firmó el convenio Brady, por el cual se reestructuraron 23.000 millones de dólares del principal y 8.600 millones de dólares de intereses atrasados. Esta reestructuración permitió cambiar las acreencias con los bancos, por títulos de deuda con acreedores privados.
Debido al régimen de Convertibilidad, eran necesarios superávits en la cuenta comercial para la obtención de divisas, como así también, superávits fiscal para la compra de las mismas, puesto que la Ley establecía que la emisión monetaria estaría sujeta a un porcentaje de las reservas internacionales como respaldo. La apertura comercial revirtió el saldo positivo, logrado bajo la presidencia de Alfonsín, de la balanza comercial. Y para empeorar las cosas, el saldo del sector público resultó deficitario en parte debido a la fuga de fondos hacia las AFJP. En este contexto, sólo el ingreso permanente de capital proveniente del exterior podía financiar ambos déficits. Con lo cual, continuaron recurriendo al endeudamiento externo. La crisis financiera de 1994 en México hizo eco en nuestro país en 1995 con una corrida bancaria, que fue salvada vía crédito internacional. El flexible mercado laboral arrojaba por ese entonces un desempleo del 18%.
A fines de 2000, llegaron a la Argentina un paquete de créditos llamado Blindaje, bajo la tradicional condición de una política recesiva que revirtiera los déficits. Por el lado interno se recortó el presupuesto público, y por el externo se implementó una política de enfriamiento de la economía. Para esto, fue necesario disminuir el déficit de la balanza comercial desestimulando la demanda de productos importados mediante rebajas salariales, puesto que las exportaciones no lograban incrementarse. La situación se hizo insostenible hacia fines de 2001, debido al pago de los intereses, la fuga de capitales y la caída de reservas. Por este motivo, se entra en default con los acreedores privados externos.

2002-actualidad. En diciembre de 2001 se puso en práctica el corralito, más tarde vino el default y luego la devaluación. Estas medidas fueron pésimamente administradas, puesto que beneficiaron al sistema financiero y perjudicaron a los pequeños ahorristas mediante una injusta pesificación de los ahorros atrapados en el corralito.
El gobierno solicitó ayuda al FMI, la cual no llegó hasta enero de 2003 en que se logró un acuerdo que evitó la suspensión de pagos con los organismos multilaterales, a la vez que agudizó la recesión.
En 2005 se realiza una nueva reestructuración de la deuda que implicó una disminución en más de 50.000 millones de dólares sobre el capital. La deuda externa pública que en diciembre de 2001 era de 87.911 millones de dólares, pasó a ser 115.884 millones de dólares tres años después, para luego reducirse con la reestructuración a aproximadamente 65.000 millones de dólares en marzo de 2005.
Por otra parte, en diciembre de ese mismo año, el presidente Kirchner realizó el pago total de la deuda con el FMI que ascendía a 9.810 millones de dólares, la cual fue abonada mediante el uso de las Reservas Internacionales. Este acontecimiento marca un cambio de rumbo, puesto que se logra la independencia de la tutela del FMI, que sólo interviene cuando un país solicita un préstamo y ellos lo otorgan.
 "Sin embargo les digimos que se esforzaran!"

El año pasado se realizó un nuevo Megacanje en el cual se canjearon 12.600 millones de dólares por nuevos bonos, y de este modo redujeron las demandas judiciales de los denominados “fondos buitre”.
A pesar de esto, “las demandas de los inversores que rechazaron las reestructuraciones (…) siguen complicando el retorno de Argentina a los mercados globales de crédito, de los que permanece virtualmente alejada desde hace nueve años” (Tucumán Noticias, 12/1/2011).
Según informe de la Dirección Nacional de Cuentas Internacionales del INDEC, la deuda externa pública a septiembre de 2010 alcanzó los 68.850 millones de dólares.

III. La historia sin fin
La presencia de la deuda introduce, varios factores de incertidumbre, en especial cuando las condiciones del servicio y del nuevo financiamiento dependen de circunstancias volátiles y de frecuentes renegociaciones: la economía enfrenta una restricción de liquidez difícil de prever (lo cual afecta el pronóstico de los precios relativos y de la rentabilidad de distintas actividades) y la atención de los pagos implica cuantiosas transferencias de recursos entre sectores internos, que generalmente no están definidas “de una vez y para siempre”. Esta inestabilidad probablemente influye para reducir la demanda de activos en el país (Heymann, 1987: 89- 90).
Como mencioné en la introducción, existen diferentes posturas con respecto a las políticas a seguir en torno a esta cuestión.
Una de ellas es la propuesta por Claudio Katz, profesor de Economía en la Carrera de Sociología, que establece que las soluciones típicas propuestas por los organismos multilaterales no permiten una solución en el corto, mediano ni largo plazo, dada la magnitud de la misma. Y por este motivo propone no negociar más a través del FMI por ser un canal de ajustes; o bien, la cesación de pagos para iniciar un proceso de recuperación económica. 
Por su parte, Marta Tenewicki, profesora de Economía de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, insiste en que “la ecuación es sin duda primero crecer y después pagar, pero por lo pronto tiene que haber una moratoria que permita alcanzar un crecimiento sostenido” (Livszyc, 2003). 
Asimismo, existe una iniciativa impulsada por la UNESCO para el canje de deuda por educación. “En este tipo de canjes se cancela deuda externa a cambio de que el deudor invierta lo que hubiera pagado, en algún sector vinculado al desarrollo, por ejemplo salud, infancia, educación o medio ambiente. Es importante aclarar que este tipo de operaciones no resuelven el problema de la deuda externa en su totalidad, ya que lamentablemente, no pueden ser aplicados al monto total de la deuda, sino a una porción de la misma, en acuerdo con el país acreedor” (Canje: Deuda por Educación, 2009: 9). 
Como vemos, son variadas las propuestas para salir adelante a pesar del endeudamiento externo. Lo que queda claro, es que es una decisión política más que económica, la forma de pagarla (o no).

Referencias bibliográficas

- Foxley, Alejandro (1987), "El problema de la deuda externa desde una perspectiva latinoamericana", revista Desarrollo Económico, v. 27, N° 108.
- Heymann, Daniel (1987), comentario al artículo “La situación económica mundial y sus efectos en los países deudores”, Rudiger Dornbusch, en Deuda externa, ahorro y crecimiento en América Latina, edición preparada por Martirena-Mantel, Ana María, Ed. Tesis, Buenos Aires.
- Livszyc, Pablo (2003), "La violenta deuda externa", en Herencia económica, revista Ciencias Sociales, N° 53, Universidad de Buenos Aires.
- Schvarzer, Jorge (2002), Convertibilidad y deuda externa, Eudeba, Buenos Aires.
- Canje: Deuda por Educación (2009), Equipo de Trabajo del Museo de la Deuda Externa, adaptado por Guillermo Ortiz, dirigido por Federico Saravia, ilustrado por Guillermo Ortiz y Mariano Kramanski, 1ra ed, Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires.
- D.E.U.D.A. 1 (2010), Deuda Externa Un Dibujo Argentino, Federico Saravia, adaptado por Guillermo Ortiz, ilustrado por Mariano Kramanski, 2da ed, Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires.
- D.E.U.D.A. 2 (2010), Los imperios contraatacan, Federico Saravia, adaptado por Guillermo Ortiz, ilustrado por Mariano Kramanski, 2da ed, Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires. 
- "El estado de la deuda externa argentina", publicado por Tucumán Noticias, agencia de noticias, 12 de enero de 2011, texto completo disponible en http://www.tucumanoticias.com.ar/noticia.asp?id=55527

Feliz día Pi!!!

Muy feliz día Pi a todos los amantes de la matemática!!!

Por ser mes 3 día 14, se celebra hoy, uno de los números más importantes de la matemática. La idea es promover este tipo de conocimiento, así que feliz día para quienes lo usamos a diario.

La generación de desempleo en el sector agropecuario (1996 hasta la actualidad)

El fenómeno del desempleo afecta a toda la Argentina en general, pero me enfocaré en el sector agropecuario y en particular en la actividad sojera.

A partir de 1996, mediante la Resolución 167 se autoriza la producción y comercialización de la semilla, productos y subproductos derivados, provenientes de la soja tolerante al herbicida glifosato.

Para la producción de dicha soja RR (Roundup Ready -Resistente al Glifosato-) se utiliza el llamado “paquete sojero” que consta de la semilla de soja, glifosato, avioneta para la fumigación del mencionado herbicida y una máquina para la siembra directa. Es decir, que con uno o dos peones rurales se puede sembrar y cosechar una gran cantidad de soja, situación que la torna por demás rentable.

Más allá del impacto ambiental que provoca (discusión que excede al presente trabajo), produce un aumento constante de desempleo, pobreza e indigencia.

A su vez, esto genera un importante desequilibrio en la estructura social y económica de nuestro país. “Si bien es cierto que desde el punto de vista macroeconómico el país ha alcanzado las metas impuestas, desde la óptica del desarrollo, Argentina no ha crecido (0% el año 2000), mientras que los impactos socioambientales no se han hecho esperar: la desaparición de la pequeña y mediana empresa (industriales y agropecuarios), un aumento creciente del desempleo urbano y rural (7,1% en 1989, 15,4% en 2000), fuertes migraciones internas y externas, pauperización de los ingresos y flexibilización laboral, que junto con una débil o inaplicable legislación ambiental impactan y degradan por igual, recursos naturales y humanos”[1].

Si hubo un tiempo en que la Argentina era conocida como “el granero del mundo” y en el que la desocupación no era un problema para el país, ¿cómo llegamos a esta situación? Existen muchas respuestas que complementadas explican el origen de dicha problemática.

En su libro sobre el transformismo argentino, BASUALDO realiza una analogía con el transformismo italiano explicado por Antonio Gramsci. Este consiste en la exclusión, por parte de los sectores dominantes, de todo tipo de compromiso con los sectores subalternos, dominándolos mediante la cooptación de los líderes de estos últimos. A su vez, estos sectores dominantes no persiguen sus propios ideales, sino, los de los países centrales. Por esto, BASUALDO afirma que “quizás por eso se trata de un proceso de dominación muy vacío de contenidos propios, específicamente nacionales”.

Los terratenientes argentinos actuaron siempre de acuerdo a los intereses del exterior (primero europeos, luego norteamericanos, para más tarde incorporar los de otros países como China) y de este modo, asegurar su posición en el mercado externo.

Estos intereses, son los intereses del mundo capitalista, el cual posee un régimen de acumulación mediante la valorización financiera. “En la actualidad el flujo diario del sistema financiero internacional se calcula que es unas 500 veces superior al del comercio mundial de mercaderías. Al finalizar la Segundo Guerra Mundial esa relación se estimaba que era de 5 a 1”[2]. BOYER[3] explica que muchas economías comienzan con la apertura comercial para luego hacer lo propio con la financiera. Pero en el caso de nuestro país no se siguió este orden. El problema radica en que la división internacional del trabajo, mediante la cual nos insertamos en el comercio exterior, progresa lentamente. Mientras que en el mercado financiero con sólo una información favorable o no, los flujos de capitales se dirigirán hacia el mercado que les resulte más redituable. Tengamos en cuenta que el plazo de las colocaciones en plaza son de alrededor de 5 días.

Sin duda, el nuevo patrón de acumulación trajo aparejado un claro predominio del capital sobre el trabajo, que se expresa en una manifiesta regresividad de la distribución del ingreso y en un nivel de exclusión social que ponen de manifiesto retrocesos que no tienen antecedentes históricos en la Argentina. Estas tendencias fueron el resultado de la convergencia de un salto cualitativo en el nivel de explotación de los trabajadores, con una severa y sostenida expulsión de mano de obra que, al afectar a millones de asalariados, dio como resultado una inédita tasa de desocupación y subocupación[4].

Es decir, las abultadas ganancias provenientes del comercio sojero pasan a formar parte en su mayoría, de la fuga de capitales, ya que sólo una pequeña parte es necesaria para continuar con el negocio.

Luego del voto no positivo hacia la Resolución n° 125, se perdió una herramienta primordial para el control de los precios internos. El contexto de elevados precios internacionales combinados con la devaluación, provoca una traslación al resto de los alimentos del mercado interno afectando seriamente nuestro nivel de consumo[5]. Además, se perdió una gran posibilidad de efectuar una redistribución desde los sectores rurales con mayor poder económico hacia los sectores más necesitados.

La ayuda económica que los desempleados rurales obtienen es de unos $150 mensuales con algún plus por cantidad de hijos. Este monto no alcanza para alejarse de la línea de pobreza. Ese desempleo que genera este modo de producción capitalista en el campo, provoca migraciones internas hacia los centros urbanos más poblados, con la esperanza de obtener empleo y poder subsistir.

Manipulación del imaginario colectivo. Esta es llevada a cabo por los países denominados “centro” si es que seguimos la clasificación un tanto limitada de “centro-periferia”. Atilio BORÓN[6] expresa: “nótese que Estados Unidos genera casi el 80% de todas las imágenes audiovisuales que se ven en el planeta. Las últimas encuestas internacionales demuestran que la ‘M’ de McDonalds es el símbolo que goza del mayor reconocimiento a nivel mundial, desplazando hace ya algunos años a la cruz cristiana que durante siglos ocupó ese lugar”.

Esta manipulación también es palpable en medios de comunicación argentinos como por ejemplo Clarín. Basta observar la nota publicada en Clarín el día 01/04/2006 cuya autoría es de nada más ni nada menos que el presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA), Rodolfo Luis Rossi. El título de la misma es “Diez años de soja transgénica” y su copete manifestaba lo siguiente: “Según el autor, la soja con tolerancia a glifosato, fue un caso líder positivo en sus aspectos regulatorios por no ser una especie originaria de América, y no tener malezas asociadas genéticamente. Para la Argentina, además fue un caso de alto impacto en los niveles de producción, por la ‘simbiosis’ encontrada con la siembra directa”. Este tipo de manipulaciones ponen de manifiesto la tendencia hacia una Sociedad de Mercado, ya que dicho Grupo conoce el desempleo y la pobreza que provoca la producción de soja RR, y aún así, prefiere festejar su décimo aniversario.

 

Otro ejemplo sobre la manipulación que realiza este medio es el semáforo semanal, que sobre tres noticias elegidas y muy brevemente redactadas, coloca el respectivo color del semáforo, que predispone al lector de cierta manera antes de comenzar la lectura. Tal es el caso del siguiente ejemplo: una semana el Presidente Zapatero tuvo luz verde por llegar a un acuerdo con los sindicatos, pero en otra semana la luz cambió a amarilla, al conocerse el índice de desempleo, colocando además una foto que lo ridiculiza.

Argentina, ¿eternamente “subdesarrollada”? Una de las imágenes o ideologías que EEUU pretende mostrar es la del carácter transitivo del desarrollo de un país. Propone que el subdesarrollo es un estadio anterior al desarrollo. “Según esta concepción, todos los capitalismos convergen con mayor o menor velocidad, siguiendo un modelo único de desarrollo que varias décadas después adoptó el nombre de ‘consenso de Washington’”[7]. Pero entonces, ¿cómo se explica que Argentina –país que en los ‘60 fue considerada subdesarrollada y con un gran futuro por delante– al cabo de 50 años siga siendo un país con un gran futuro? (BORÓN, 2008). Por esto, ROIG prefiere hablar de modo de desarrollo haciendo alusión al proceso de transformación de las instituciones que surgen de la dinámica de los conflictos estructurales. Entonces los modos de desarrollo de cada país serán diferentes entre sí, ya que cada uno surgirá de sus propios conflictos nacionales. Así, pierde sentido, hablar de países desarrollados y subdesarrollados.

Conclusiones

Como mencioné anteriormente, muchos de los desempleados del campo, se dirigen hacia los principales centros urbanos esperanzados por hallar una fuente de trabajo, pero al llegar, se encuentran con las precarias condiciones en las que pueden vivir al no tener acceso a una vivienda digna. Pasan a engrosar así, las villas miserias. El artículo intitulado “Un Estado ausente en tiempos de epidemia”[8] redacta un hecho histórico en particular, el de la fiebre amarilla. Pero lamentablemente, sigue siendo actual la problemática del acceso a los servicios de agua potable y cloacas en ciertos barrios de Buenos Aires. El artículo describe también la xenofobia hacia los inmigrantes europeos, la cual, hoy en día es hacia los provenientes de países limítrofes. Lo propio pasa con los argentinos en España. Otro artículo de la misma revista lleva como título “Un lazo a prueba de aduanas”[9]. Fue redactado por un médico español quien realiza una reflexión sobre el nivel de xenofobia hacia los latinoamericanos en España. Es decir, ambos artículos reflexionan sobre la misma problemática en dos países de distinto continente, ¿casualidad? Mi respuesta es negativa.

Quizá, si se dejaran de lado las dicotomías “centro-periferia”, “desarrollo-subdesarrollo”, “capitalismo-comunismo”, “blanco-negro”, etc. y se empezara a pensar en conjunto, la situación podría cambiar. Es importante recuperar el espíritu como nación, institucionalizando nuestros conflictos –como bien dice ROIG–, reconociendo su inmanencia, con el objetivo claro de la redistribución de la riqueza.



[1] PENGUE, Walter, “Impactos de la expansión de soja en Argentina. Globalización, desarrollo agropecuario e ingeniería genética: Un modelo para armar”. Revista Biodiversidad n° 29, julio de 2001.
[2] BORÓN, Atilio, “Teoría(s) de la dependencia”, Revista Realidad Económica n° 238, 16 de agosto de 2008.
[3] BOYER, Robert, “La crisis argentina: un análisis desde la teoría de la regulación”, Revista Realidad Económica n° 192, 22 de agosto de 2006
[4] BASUALDO, Eduardo M., Modelo de acumulación y sistema político en la Argentina. Notas sobre el transformismo argentino durante la valorización financiera (1976-2001), Universidad Nacional de Quilmes Ediciones, 2001.
[5] KICILLOF, Axel, disponible en
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/43-4850-2010-12-19.html
[6] BORÓN, Atilio, op. cit.
[7] ROIG, Alexandre, “El desarrollo como conflicto institucionalizado”, Revista Realidad Económica n° 237, 19 de septiembre de 2008.
[8] PIGNA, Felipe, “Un Estado ausente en tiempos de epidemia”, Revista Viva, 31 de enero de 2011.
[9] SÁNCHEZ, Roberto, “Un lazo a prueba de aduanas”, Revista Viva, 31 de enero de 2011.

Historia de las matemáticas



Plan de 1950
Un campesino vende una bolsa de patatas por 1000 pesetas. El costo es 4/5 del precio de venta. ¿Cuál ha sido su beneficio ?

Plan del 60
Un campesino vende una bolsa de patatas por 1000 pesetas. El costo es 4/5 del precio de venta, es decir, 800 pesetas. Cual ha sido su beneficio?

Enseñanza Moderna 1970
Un campesino intercambia un conjunto P de patatas por un conjunto D de dinero. La cardinalidad del conjunto D es 1000, y cada elemento de D vale una unidad de pesetas. Dibuja 1000 puntos gordos representando los elementos de D. El conjunto C de los costes de producción esta formado por 200 puntos gordos menos que D. Representa C como un subconjunto de D y da la respuesta correcta a la pregunta: cual es la cardinalidad del conjunto de beneficios ? (Haz todos los dibujos en rojo.)

Enseñanza renovada 1980
Un campesino vende una bolsa de patatas por 1000 pesetas. Sus costos de producción son 800 pesetas y su beneficio son 200 pesetas. Subraya la palabra "patatas" y discútelo con tus compañeros.

Logse 1990
Un zerdo capitalista injustamente consige 200 pseta po una volsa de pattas Hannalica ete tecsto en fusca d'errrore contenido, grasmatika i puntuazion, y aluejo ekspresa tu punto de fista sobreste metod d'aserse
rico.

Año 2005
 Un productor del espacio agrícola en red de arrea global peticiona un data-bank conversacional que le displaya el day-rate de la patata. Después se baja un software computacional fiable y determina el cash-flow sobre pantalla de mapa de bits (bajo DOS, floppy y disco duro de 40 MB). Dibuja con el ratón el contorno integrado 3D del saco de patatas. Después haz un log-in a la Red por 36.15 código BP (Blue Potatoe) y sigues las indicaciones del menú.

Enseñanza futura, 2000
 ¿Qué es un campesino?

FELICES FIESTAS!!!

Feliz Navidad y un bueno comienzo del año 2011 es mi deseo para todos los estudiantes universitarios de la FCE.

Qué año el 2010!!! Aprobé 8 materias, comencé inglés y ya me falta menos de la mitad para terminar la facu.

Tengo 18 materias aprobadas y faltan 15! Qué emoción! Dios quiera que me reciba en 2012.

A seguir estudiando!

Crónica de una desertificación anunciada (Geografía económica)


Reducida a mera fuente de recursos naturales y buenos negocios, ella [la naturaleza] puede ser legalmente malherida, y hasta exterminada, sin que se escuchen sus quejas y sin que las normas jurídicas impidan la impunidad de sus criminales.
Eduardo Galeano[1]


A lo largo del presente trabajo pretendo demostrar la siguiente hipótesis: el modelo neoclásico de maximización  aplicado a la agricultura argentina funciona como una fábrica de pobreza, provoca marginación social y desertificación, la cual dejará a la Argentina sin recursos naturales para su recuperación.

Modelo neoclásico de maximización
El modelo neoclásico de maximización consiste, valga la redundancia, en maximizar la función beneficio de cada empresa (o del país en su visión macro) sujeta a restricciones de costo de producción. La versión minimizadora sería minimizar el costo sujeto a un determinado nivel de producto que se quiere conseguir. Pero me enfocaré en la versión maximizadora para evitar confusiones.
Este modelo considera a todo lo necesario para la producción como insumo y a su precio como costo unitario. En el concepto «todo» se incluye a los trabajadores y a la naturaleza.
 
Aplicación a la agricultura
En el caso de la agricultura, el modelo, también engloba al suelo y al medio ambiente en general. Entendiendo el medio ambiente como «el conjunto de seres vivos y cosas que constituyen el espacio próximo o lejano del hombre, sobre los que éste actúa, y que a la vez actúan sobre él, determinando parcial o totalmente su existencia y modos de vida»[2].
El capitalismo ve al medio ambiente como cualquiera puede observar un cuadro, una pintura. No hay o se ha perdido, relación entre la sociedad y la naturaleza. De esta concepción de la naturaleza como objeto a someter surge la Problemática Ambiental que se manifiesta en las Cinco Afirmaciones de la Relación Sociedad - Naturaleza:
1) El hombre es, a la vez, sociedad y naturaleza.
2) Sólo existe naturaleza.
3) La naturaleza está sombreconformada por lo social.
4) El vínculo sociedad - naturaleza surge por el trabajo.
5) Los resultados de ese vínculo son impredecibles, y en general, negativos[3].

La aplicación del modelo capitalista al monocultivo de la soja transgénica promete abultados beneficios para sus productores. Esto fue provocando a lo largo de los años, sobre todo a partir de 1996 en que se liberó el comercio de la soja transgénica, un abandono de otros cultivos o de la cría de ganado para dedicar esas hectáreas de suelo al monocultivo.

La frontera sojera, se ha ido extendiendo, de este modo para pasar de 6,267 millones a más de 16 millones de hectáreas en nuestro país como se puede observar en el siguiente gráfico.



El concepto de frontera sojera se extrajo de una publidad de Syngenta, empresa agroquímica, que reconocía que la soja no tiene fronteras y exponía la siguiente imagen:



Con el avance de dicha frontera se pone en peligro la soberanía alimentaria argentina. La soberanía alimentaria es el DERECHO de los pueblos, comunidades y países a definir sus propias políticas agrícolas, pesqueras, alimentarias y de tierra que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas a sus circunstancias únicas. Esto incluye el verdadero derecho a la alimentación y a producir los alimentos, lo que significa que todos los pueblos tienen el derecho a una alimentación sana, nutritiva y culturalmente apropiada, y a la capacidad para mantenerse a sí mismos y a sus sociedades[4].
Con la producción de alimentos de Argentina podría alimentarse a más de trescientas millones de personas[5]. Pero evidentemente, poder no es querer. El porcentaje de indigencia argentina alcanza un 12% (aprox. 4.500.000 habitantes). Es que el modelo agricultor utilizado en la producción del monocultivo de la soja transgénica consiste en un paquete conformado por su semilla, glifosato y maquinaria para la siembra directa. De este modo quedan a la deriva miles de trabajadores agricultores como los cosechadores de algodón de la zona chaqueña. Son miles de familias que quedan fuera del modelo productivo pasando a engrosar las cifras de pobreza y desempleo argentinas.
Los grandes agricultores van destinando cada vez mayor proporción de sus cultivos a la soja RR (Roundup Ready -resistente al glifosato-). En cuanto a los pequeños y medianos productores, se vieron obligados a arrendar sus tierras a los grandes agricultores puesto que la maquinaria utilizada resulta costosa y sólo es rentable si se poseen extensas tierras para cosechar soja y recuperar lo invertido. Lo mismo ocurrió con productores dedicados a la producción de leche y al engorde de ganado quienes arrendaron sus tierras para la producción del monocultivo dado que así obtenían mayores beneficios que con los tambos.
Luego de la mecionada extensión del monocultivo, el mapa de la Argentina sojera se conforma de la siguiente manera:


Dispersión geográfica del cultivo en función del área sembrada promedio de las útlimas cinco campañas. Fuente: Dirección de Coordinación de Delegaciones - Estimaciones Agrícolas - SAGPyA|CNA 2002

Contaminación con glifosato
El glifosato es un herbicida utilizado para matar toda forma de vida silvestre que no sea la soja RR, lo que facilita su posterior cosecha. Los controles sobre su toxicidad los efectúa la misma compañía que lo patentó la cual lo califica de levemente tóxico[6]. Por esta misma razón es que no se puede confiar en los resultados de sus informes.
Al margen de esto, el glifosato es acompañado de otros químicos que sí son altamente tóxicos y esto es por lo general ignorado por los productores. «Se piensa que el glifosato es inocuo y que se degrada fácilmente, por ello se emplea mucha más cantidad que la necesaria»[7].
Al respecto Rachel Carson en su libro Primavera Silenciosa afirma: «No digo que nunca deben usarse insecticidas químicos. Digo que hemos puesto indiscriminadamente sustancias químicas biológicamente potentes en las manos de personas que en gran parte o en su totalidad son ignorantes del daño que estas sustancias pueden causar».
En el Hospital Regional de Encarnación, Paraguay, se llevó a cabo una investigación desde febrero de 2006 hasta marzo de 2007. La misma consistía en registrar todos los nacimientos con malformaciones congénitas. En esos casos se indagaba a la madre a fin de establecer el origen de dicha malformación. Durante el período de estudio nacieron 52 recién nacidos con malformación congénita visible. La conclusión de dicha investigación fue la siguiente: Estos resultados muestran una asociación entre la exposición a pesticidas y malformaciones congénitas. Los resultados demuestran que se requiere urgentemente de estudios futuros a nivel del país para confirmar estos hallazgos[8].

Monocultivo de la soja transgénica, ¿fuente de divisas?
Quienes defienden este modelo de producción se apoyan en la idea de que produce un gran ingreso de divisas del exterior con el fin de incrementar las Reservas Internacionales. Si bien los términos del intercambio favorecen a los productores argentinos, no es verdad que el ingreso obtenido incremente la cantidad de divisas en poder del BCRA. Las divisas ingresadas entre enero y agosto de este año en concepto de soja y sus derivados totalizaron U$S 11.950 millones[9], el saldo de la cuenta corriente del balance de pagos del primer semestre fue de U$S 2.778 millones mientras que la cuenta Variación de Reservas Internacionales alcanzó los U$S 1.800 millones en dicho período[10]. Es decir, no todo lo recaudado en exportaciones, ingresa al país para formar parte de las Reservas Internacionales. La fuga de divisas producida ronda el 35% del superávit de cuenta corriente.

Subsidios del Estado a los marginados
Para paliar la pobreza que este modelo fabrica, el Estado otorga a los trabajadores marginados un subsidio de $ 150. No hay que ser un experto en economía para concluir que esta suma no brinda ningún tipo de ayuda a los campesinos desempleados. Esto provoca principalmente hambruna en gran parte de la población argentina, y desnutrición (sobre todo infantil). A su vez, en un intento por «remediar» la desnutrición, los grandes productores regalan semillas de soja RR a comedores públicos, los que la utilizan varias veces a la semana como reemplazo de la carne. Este «regalo» -que considero extorsión para perpetuar el modelo- se realiza sin el paso previo por los controles sanitarios correspondientes. Por ese motivo, la semilla de soja debería ser hervida durante más de 1 hora antes de ser consumida.  Pero los comedores públicos, no poseen la capacidad económica para solventar la energía necesaria para esto, por lo que sólo la hierven unos minutos[11].
Por su parte la Dra. Luisa Bay[12] aclara que los pediatras no recomiendan el consumo de soja en menores de 2 años por la desnutrición que provoca dado que funciona como antinutrientes al impedir la absorción de los mismos. Y en el resto de las personas puede ser consumida como un alimento más y no basar la dieta humana en esta semilla y sus derivados.
Otra de las consecuencias de esta fábrica de pobreza son las migraciones internas que provocan grandes asentamientos de gente por debajo de la línea de pobreza, en las inmediaciones de los centros urbanos.

Conclusión
Los productores maximizan sus beneficios mediante la utilización del paquete sojero, el cual provoca desempleo de mano de obra campesina. Como consecuencia, aumenta la pobreza, el hambre y la desnutrición incrementada por el «regalo» que prefiero llamar extorsión de los grandes productores. Y así se genera un círculo vicioso del cual sólo se puede salir terminando con este modelo en defensa de nuestra soberanía alimentaria. El suelo, principal recurso natural argentino, también necesita de nuestra defensa ya que la soja le quita todos sus nutrientes los cuales no le son devueltos mediante fertilizaciones. Llegará un momento en el que la siembra directa ya no provoque los beneficios esperados y en ese momento los productores se darán cuenta que lo que alguna vez los llenó de plata, los dejará en «Pampa y la vía». Me animo a denominar esta situación como "la fiebre del oro verde" parafraseando lo ocurrido en California, EEUU, siglos atrás. Nuestro suelo ya no podrá producir ningún tipo de cultivo, ni generar el alimento adecuado para el ganado. Cuando ese momento llegue se necesitarán enormes inversiones en fertilización del suelo argentino para volver al modelo agricultor que otrora alimentaba a nuestro pueblo.
Uno de los factores que considero pueden ayudar a romper con este modelo es la información adecuada y en abundancia. Es decir, es evidente la deliberada información errónea dirigida hacia los productores de este monocultivo y hacia la población argentina en general. En esta deliberada desinformación juegan un papel crucial los medios de comunicación.
Como ejemplo de esta errónea información publicada en la mayoría de los medios, tomemos la siguiente:
«En un comunicado, Acsoja recordó que la soja tiene un elevado "contenido de aceites y proteínas de alta calidad" y sostuvo que esas características son "la consecuencia de muchos años de selección y mejoramiento genético tradicional, potenciado en las últimas décadas por los gigantescos avances de la biotecnología"». Señalando más adelante que «la soja es "responsable de la más formidable revolución tecnológica que ha visto el país desde sus orígenes"»[13].
Si la correcta información llegara a todos los hogares argentinos, el modelo podría revertirse.


[1] Galeano, Eduardo, «La naturaleza no es muda», en Página 12, domingo 27 de abril de 2008
[2] González Mesples, Pablo José, Ambiente, fenómeno y problemática, Fundación Innovación e Integración para el desarrollo sustentable económico y social de los pueblos, 2005, pág. 5.
[3] González Mesples, Pablo José, op. cit., pág. 12.
[4] Foro de ONG/OSC para la Soberanía Alimentaria, Roma, junio de 2002. La negrita es mía.
[5] Cfr. Susana Aparicio, Investigadora del Conicet, Argentina: ¿granero del mundo e insuficiencia alimentaria de su población? La paradoja nacional, disponible en http://www.uba.ar/encrucijadas/46/sumario/enc46-paradojanacional.php
[6] Hambre de soja, video documental de la Fundación Biodiversidad Argentina, post-producción digital de ICARO Producciones SRL.
[7] Señala la Dra. Haydée Pizarro, docente e investigadora de la FCEyN-UBA y del Conicet, en «La Argentina sojera», Página 12, suplemento Futuro, 13 de marzo de 2010.
[8] Documento de trabajo: Malformaciones congénitas asociadas a agrotóxicos, Stela Benítez Leite, Profesora Asistente, Cátedra de Pediatría, Centro Materno Infantil (CMI), Facultad de Ciencias Médica (FCM); María Luisa Macchi, Jefa de Sala e Instructor de Pediatría, CMI, FCM; Marta Acosta, Jefa de Neonatología, Hospital Regional de Encarnación, Paraguay.
[9] Informe de Prensa, Intercambio Comercial Argentino, INDEC, disponible en http://www.indec.gov.ar/nuevaweb/cuadros/19/ica_09_10.pdf.
[10] Informe de Prensa, Resultados del balance de pagos del segundo trimestre de 2010, INDEC, disponible en http://www.indec.gov.ar/nuevaweb/cuadros/19/bal_09_10.pdf.
[11] Hambre de soja, op. cit.
[12] Dra. Luisa Bay, Sociedad Argentina de Pediatría -Comité de Nutrición-. 
[13] «La soja no es un yuyo», La Nación, suplemento política, miércoles 2 de abril de 2008.

 

Feliz día del economista!



A quienes aún no se recibieron (mi caso) feliz día del estudiante y para quienes ya lo son, feliz día del economista!!!

No hay nada peor que te pregunten el futuro del país o del dólar, o cómo salir de la crisis, etc.

Pero hoy no hay que contestar nada de eso, sólo regalar flores y a otra cosa, mariposa.

Éxitos!

Inductivismo (Epistemología de la economía)



Ejemplo: Supongamos que se ha observado el comportamiento semanal de la cantidad demandada (vendida) de un producto X y de su precio. El resultado de la observación ha sido el siguiente:
Observación 1: En la primera semana del mes de enero de 1999 se observó que el precio de X subió y la cantidad demandada decreció.
Observación 2: En la segunda semana del mes de enero de 1999 se observó que el precio de X subió y la cantidad demandada decreció.
Observación n: En la última semana del mes de diciembre de 1999 se observó que el precio de X subió y la cantidad demandada decreció. 
Conclusión: Siempre que el precio sube la cantidad demandada decrece.
Suponemos que las condiciones enumeradas anteriormente se han satisfecho: el número de observaciones es grande, dichas observaciones se han realizado con circunstancias cambiantes: diferentes mercados, diferente comportamiento de otras variables como renta, precios de otros productos, etc...

Apliquemos el razonamiento lógico -propio del método hipotético deductivo-, en donde si p es verdadera y el razonamiento está bien hecho, entonces q es verdadera. Bajo esas consideraciones, este razonamiento no es válido. De hecho, el razonamiento inductivo no es -desde esta lógica- válido porque puede existir un hecho que contradiga la conclusión y sin embargo todas las premisas singulares siguen siendo verdaderas (Chalmers).

El problema del inductivismo es considerar lícito generalizar un argumento a partir de premisas singulares. Si un hecho determina que la conclusión a la que se había llegado es falsa cuando las premisas son verdaderas, el razonamiento lógico carece de validez.

Por la teoría microeconómica conocemos el caso de los bienes Giffen. Esta teoría establece una relación positiva entre precio y cantidad de un bien, que puede justificarse por el caso de personas con bajo poder adquisitivo que ante el aumento del precio de un bien inferior, demandan mayor cantidad del mismo, dado que no pueden comprar otro tipo de bienes.

La cuestión con este ejemplo radica en qué consideramos como "circunstancias cambiantes". No es lo mismo realizar las observaciones en 1999 que en 2008. Es decir, para la economía no basta con medir un año para conocer el comportamiento de una variable. También es importante establecer de qué tipo de bien se trata (de primera necesidad, normal, o de lujo).

Aunque este razonamiento no sea lógicamente válido, sí puede ser útil para un economista porque al ser una ciencia social, no se puede experimentar una y otra vez con la gente para establecer una relación causa-consecuencia unívoca. Entonces, lo que queda es observar, valerse de la historia y sacar conclusiones de acuerdo a los resultados obtenidos en la mayoría de los casos y bajos ciertas circunstancias, haciendo uso de la cláusula ceteris paribus para explicar o predecir hechos económicos a partir de modelos con un grado de abstracción importante de la realidad.

La definición que considero que mejor explica el por qué me parece útil a pesar de poder considerarlo inválido, es la siguiente:

"El término 'inducción' será usado aquí para designar todos los casos de argumentación no demostrativa, en las que la verdad de las premisas, aunque no entraña la verdad de la conclusión, pretende ser una buena razón para creer en ella" (Black, 1979).

Estado, mercado y medios de comunicación (Microeconomía)

Imagen que acompañaba las consignas de este trabajo.


El presente trabajo, se basa en el Mapa de Alianzas de las Comunicaciones 2007, elaborado por Convergencia Telemática, y luego modificado y publicado por Crítica de la Argentina el 6 de abril de 2008.

Algunos porcentajes no están actualizados. Uno de ellos es el referido a la participación accionaria de Goldman Sachs. El Grupo Clarín cotiza en bolsa desde 2007 el 19.90% del total de sus acciones. A Goldman Sachs le corresponde el 9.11% y al Grupo Clarín el 70.99%. Otro porcentaje desactualizado es el de la composición de TyC. Éste se conforma de la siguiente manera: 33.24% DirecTV Latin América, 26.53% Frederick Vierra, 23.53%, Luis Nofal Sports Holding, y 16.7% DLJ Offshore Partners. Por último, no se en qué se basa Crítica de la Argentina, para afirmar que Página 12 es 100% propiedad del Grupo, ya que esta es una cuestión polémica luego del retiro de Jorge Lanata.

Para establecer los mercados y que resulten mejor expuestos, fui dividiendo a esta economía en sectores amplios y dentro de ellos realicé la division en mercados.

En cuanto a los productos hago una aclaración, mediante un ejemplo. Cuando me refiero al mercado Telefonía celular, doy por sobreentendido que el producto que se comercializa son los teléfonos celulares. Por este motivo, en lugar de poner como producto teléfonos celulares, expuse las marcas (que aparecen o no en la infografía) que compiten en dicho mercado. Entonces los productos que compiten en el mercado Telefonía celular son los celulares Nokia, Motorola, ZTE, etc. Hecha esta salvedad, expongo los mercados y sus productos.

Cable, acceso a internet y telefonía
- Televisión por cable y digital: Cablevisión, Multicanal, Teledigital (Patagonia), Telecentro, DirecTV.
- Banda ancha: Fibertel (cablemódem), Flash (ADSL), Speedy (ADSL), Arnet (ADSL).
- Internet Free: Fullzero, IGAV.net, Keko, Alternativa Gratis, Argentina.com, InterGratis, etc.
- Telefonía celular: Nokia, Motorola, ZTE, HTC, Sony Ericsson, etc.
- Telefonía analógica: Siemens, Panasonic, General Electric.
- Servicio de telefonía Voz sobre IP: Vontel, Skype e IPlan.

Impresiones y publicaciones
- Diarios nacionales: Clarín, La Nación, El Cronista, Ámbito Financiero, Página 12, BAE, Popular, Crónica, Tiempo Argentino.
- Diarios regionales: Los Andes, La Voz del Interior, Día a Día, Diario Uno, Diario La Mañana, El Litoral, etc.
- Magazines y suplementos: Olé, Revista Ñ, Genios, Elle, Caras, Gente, Billiken, etc.
- Editoriales: Tinta Fresca, Estrada, EDB, Paidós, etc.
- Papel prensa: Papel Prensa SA.

Radiodifusión y programación
- Canales de aire: Canal 13, Telefé, Canal 9, América TV, TV Pública, Canal 12 (Córdoba), Canal 7 (Bahía Blanca), Aire Valle (Río Negro), Canal 6 (Bariloche),etc.
- Canales pagos: TN, Canal Rural, Magazine, Metro, Volver, Tyc Sports, Teledeportes, Canal Trece Satelital, Supercanal (Cuyo), Utilísima Satelital, CNN en Español, etc.
- Radios: Mitre, FM 100, Los 40 Principales, Rock & Pop, Metro, Milenium, Aspen, Continental, 1030 Radio del Plata, Radio Nacional, AM 630 Rivadavia, 710 Radio 10, etc, etc, etc.
- Producción de contenidos: Pol-ka, Ideas del Sur, Patagonik, Cuatro Cabezas, Gestmusic Endemol, Endemol, Telefé International.

Contenido digital y otros
- Contenidos digitales: clarin.com, ciudad.com, tn.com, ubbi.com, terra.com y blogs.
- Contenidos transaccionales: masoportunidades.com, mercadolibre.com, deremate.com, argenprop.com, deautos.com, autofoco.com, etc.

Servicios a empresas (estas empresas con cierta vinculación al Grupo Clarín no compiten entre sí, sino con otras de igual actividad): GC Gestión Compartida (terciarización de procesos); Ferias y Exposiciones; Unir (servicio de correo y mensajería); Nokiasiemens (servicio de comunicación); Impripost (procesamiento de datos, digitalización y logística de materiales); Sistemas catastrales (elaboración de información geográfica sobre la Ciudad de Buenos Aires).

Inversores financieros, holdings industriales y empresarios: Goldman Sachs, Techint y Tesur, Fintech, Grupo Uno y Vila, De Narváez, Frederick Vierra, DLJ Offshore Partners, Luis Nofal Sports Holding, etc.

En cuanto a la caracterización de los productos podemos decir que los servicios y productos del área Cable, acceso a internet y telefonía, como así también los del mercado de Contenidos transaccionales tienen una mayor influencia en las necesidades de la gente. Aunque se pueda opinar que una persona podría vivir sin celular o sin internet, pero es claro, que es una necesidad creada en este nuevo siglo.

Los productos de los mercados que englobé bajo las áreas de Impresiones y publicaciones, y Radiodifusión y programación, como también los de los mercados de Contenidos digitales poseen una considerable influencia en el escenario político. Las razones de esto son las mismas que hacen que a los medios de comunicación se lo llame el sexto poder. Cuando un periodista informa, lo hace desde su punto de vista y sobre la base de la línea editorial para la cual escribe (en el caso de un periódico o revista) o de la línea política que siga el canal televisivo. Con esto no quiero decir que los medios mientan, o puntualmente como dice el cartel que acompaña a las consignas de este TP, Clarín miente, sino que el periodista está inmerso en la realidad que describe y es por esto que la noticia puede venir teñida de colores diversos. Además, los intereses económicos que un diario tenga influirán en las publicaciones que afecten dicho interés. Obviamente Clarín no va a publicar que la compra de Papel Prensa se hizo mientras el anterior dueño estaba secuestrado, sino que va a publicar que se hizo bajo la ley y mostrará fotos donde están todos reunidos y brindando por la adquisición de ese monopolio y el texto original del contrato cumpliendo con la ley. De la misma manera, en TV Pública no se va a decir que el Estado tendría que retirarse como accionista porque así lo establecía el contrato, sino que va a mostrar la "mala" gestión de la empresa para que quede claro la "necesaria" intervención.

En cambio los Servicios a empresas y la existencia de Inversores financieros, holdings industriales y empresarios influyen en la economía en su conjunto porque son los que hacen que el sistema productivo se mantenga activo, comprando y vendiendo empresas o parte de ellas, o mediante los servicios que hacen a la comunicación entre empresas, necesaria para la producción.

El Grupo Clarín tiene mayor participación accionaria en las siguientes empresas:
- Diario Clarín: 100%
- Cablevisión: 60%
- Radio Mitre y FM 100: 100%
- Artear Canal 13: 100% (fuente: http://www.grupoclarin.com/ir/Compania/en/EstructuraSocietaria.aspx La infografía dice 99.2%)
- Cimeco SA: 100%
- DyN: 25.6% (compartida con La Nación en un porcentaje similar y con otros diarios)
- Papel Prensa SA: 36.9% (compartida con La Nación en un porcentaje similar y con el Estado). Si se tiene en cuenta que Cimeco es dueña del 12%, el porcentaje del Grupo es del 49%.
- Clarín Global: 100%

Estructuras de mercado

Monopolio: Papel Prensa SA, sencillamente porque hay una sola empresa que fabrique ese producto y dado que cubre el 95% del mercado interno no puede considerarse en competencia con el papel importado.

Oligopolio: La mayoría de las empresas poseen esta estructura de mercado debido a que la cantidad de empresas que compiten entre sí es muy pequeña en relación a la cantidad de demandantes. Los mercados oligopólicos de dicha infografía son: TV por cable, banda ancha, internet free, telefonía celular, telefonía analógica, servicios de voz sobre IP, diarios nacionales y regionales, magazines y suplementos, editoriales, canales de TV de aire y pagos, producción de contenidos, contenidos transaccionales y servicios a empresas.

Competencia Perfecta (lo más parecido a perfecta): Debido a la cantidad de productos o servicios, aunque no en relacion a la cantidad demandada, sino a la cantidad posible de ellos, el mercado de radios y el de contenidos digitales tiene esta estructura de mercados. Además en estos mercados la entrada y salida es libre (siempre teniendo en cuenta el límite de frecuencias de radio que puede haber, obviamente, la capacidad es limitada, pero muy grande). En cuanto a los contenidos digitales, con la proliferación de blogs y páginas propias, además de los sitios de empresas como el Grupo Clarín o La Nación, también se los puede considerar de competencia perfecta. En este mercado es más fácil ver que existe información perfecta, tanto de precios como de tecnologías.

También me animo a decir que el mercado de inversores financieros es de competencia perfecta porque se suele desarrollar en las bolsas de valores, donde la entrada y salida también es libre, siempre que se cuente con dinero ahorrado o capacidad para pedir prestado, y la información es perfecta -aunque a veces no es información, sino rumores financieros o corazonadas-. Asimismo, la cantidad de inversores es muy grande.

Papel Prensa SA es un monopolio natural debido a los altos costos fijos, sobre todo al inicio de la fábrica.
Gracias a la historia, se conoce que costó mucho juntar el monto necesario para armar Papel Prensa. El presidente Onganía creó el Fondo para el Desarrollo de la Producción de Papel y Celulosa, por medio del Decreto-Ley 18312 de agosto de 1969, fijando para este propósito un arancel del 10% a la importación de este papel durante 10 años. Es decir que, todos los diarios del país contribuyeron a la creación de esta planta, pero ahora sólo dos de ellos son sus dueños junto con el Estado, que dispuso en las normas de licitación y en el contrato originario, retirarse como accionista luego de 10 años de puesta en marcha la empresa.

Además, no hay incentivos para ingresar al mercado porque además de la elevada inversión, el mercado es limitado. Papel Prensa abastece al 95% de los periódicos argentinos (incluidos Clarín y La Nación que se autoabastecen). El resto de los periódicos importa papel de Chile o Finlandia, ya que resulta más económico. Los que, a pesar de la diferencia de precio le compran a Papel Prensa SA, lo hacen por la cercanía de tener un proveedor interno y fijo, y por la eficiencia microeconómica de poder utilizar, de este modo, el sistema just in time.

También se lo puede considerar monopolio natural por la escasez de licencia para la fabricación. Aunque respecto a este tema, no encontré información, a pesar de realizar una búsqueda exhaustiva.

Asimismo hay que tener en cuenta el costo de la contaminación (aunque el tema externalidades no pertenece al alcance de este trabajo). Si hubieran dos fábricas, la contaminación sería el doble y, sin embargo, ni siquiera mejoraría el producto.

¿Qué puede hacer el Estado ante la presencia de este monopolio natural? Podría pedirles que fabriquen la cantidad de papel prensa que se obtiene de igualar el costo marginal de la empresa con el precio que viene dado por la curva de demanda. Pero al ser los costos medios, mayores al precio, Papel Prensa incurriría en una pérdida que, a su vez, el Estado debería subsidiar. Otra herramienta sería intervenir él a Papel Prensa y fabricar a pérdida, pero tanto en este caso como en el anterior (el del subsidio) debería obtener ingresos por otros medios (impuestos) para financiar esa pérdida. Por último, lo que el Estado puede hacer es generar competencia mediante el mecanismo de licitaciones. Por ejemplo, establecer cada determinada cantidad de años una licitación, entonces llegado ese momento se produciría una competencia "virtual".

Empresas donde confluyen el Grupo Clarín y otros importantes grupos económicos:
- Impripost, con Techint
- Cablevisión, con Fintech
- TRISA y TSC, con TyC
- DyN, con La Nacion
- Papel Prensa, con La Nación y el Estado

El Estado puede intervenir en un mercado estableciendo impuestos u otorgando subsidios, también puede gestionar una empresa produciendo a pérdida (financiándose con impuestos), además puede establecer precios mínimos para productos con altos costos que de otro modo harían que la empresa quiebre, o también puede fijar precios máximos para productos de primera necesidad. Y como ya mencioné anteriormente, otra herramienta es la competencia virtual.

Estas herramientas pueden mezclarse con mecanismos de presión política. De hecho, es justamente lo que sucede en la actualidad entre el Gobierno, y el Grupo Clarín y La Nación.

El Gobierno quiere hacer uso de su participación en Papel Prensa SA para poder intervenirla. De este modo, bajo los fundamentos de gestionar bien lo que Clarín y La Nación hicieron mal, sería el Estado quien obtendría el poder sobre los medios de comunicación gráficos.

Por el otro lado, quienes ejercen actualmente este monopolio, aducen presiones políticas, y por ese motivo quieren que el Estado venda sus acciones.

El Grupo Clarín, como contrapartida utiliza sus propios medios (radio, TV, periódicos) para quemar en la hoguera al Estado. Y éste a su vez, hace lo propio en TV Pública y en el Congreso.

El límite de esta disputa está en el sistema legal. Es la Justicia quien tiene que resolver sobre la correcta o no, compra de Papel Prensa SA por parte de estos medios. Además, si el Estado estableció que luego de 10 años se retiraría y aún no lo hizo, la Justicia debería ordenárselo.

Con esta "solución" que estoy proponiendo pareciera que Papel Prensa podría quedar acéfala. Bueno, no. Así como, en su momento, todos los diarios contribuyeron a la existencia de esta fábrica, debería repartirse sus acciones en partes iguales a cada uno. Quedaría por determinar si serían partes iguales en cantidad absoluta o de acuerdo al número de tirada de cada diario. Y acá es donde se generaría una nueva disputa.